miércoles, 25 de julio de 2007

Tiempo maldito

Pasa el tiempo. Deseo que todo siga igual. El poder de la razón -esta vez- le ha ganado al corazón, o al menos le está ganando, cosa que me alegra, porque los impulsos dan paso a la cordura con la que siempre se debería actuar.

Como todo el mundo cree -menos yo- el tiempo es el encargado de dar la razón en lo que se hace o dice. Pero para mi no es así. El tiempo se encarga de arruinar todo, a cambiar el amor por rutina, a cambiar la pasión por una tediosa costumbre. Paradójicamente creo en el amor para toda la vida. Lo digo al ver a mis abuelos que llevan casi cincuenta años de relación matrimonial; lo digo al ver a mis padres, los que lucen tan enamorados como si se conocieran solo hace meses; lo digo porque creo en la vida y creo en el amor. Pero, ¿cómo digo esto, si me he encargado de decir una y otra vez que el tiempo arruina todo? La verdad, mi verdad, es que hay que doblarle la mano a todos los problemas, y si se quiere se puede. Nada más que eso.

El tiempo, el peor enemigo -a mi parecer- nos hace viejos. Con la vejez uno cambia, las cosas cambian. Se puede decir que el tiempo hace que todo se deteriore. Cuando dicen: "démonos un tiempo", eso no sirve, el tiempo es para destruir. El tiempo acaba con el gozo, con la pasión, con la magia. Muchas veces he dicho: "quiero que pase el tiempo para salir de esta", y es una frase más que aceptable y a favor del tiempo. Pero el mismo tiempo se encargó de ponernos ante ese problema, ante esa situación, ante esa persona.

El tiempo destruye personas, acaba con las vidas, mata algunos "amores", deteriora las cosas, nos envejece. Pero, ¿cómo sería la vida sin el tiempo? No lo sé, ¿qué dices tú?

1 comentario:

Anónimo dijo...

el tiempo tienes dos caras, es un arma de doble filo... por lo tanto, se debe saber usar... asi como tenemos capacidad de tomar decisiones certeras, también podemos jugar con el tiempo... el problema es cuando el tiempo juega con nosotros!!! y el dolor, daño, pensamientos, etc., se apoderan de esta ardua, desgastadora pero, necesaria espera.
No siempre el tiempo es malo ni asesino, se convierte en eso, cuando nosotros queremos inconscientemente que ocurra eso; pero el destino existe, y el decide mucho mejor que nosotros mismos... siempre he dicho y creido que las cosas tienen dos posibilidades, o ser muy buena o, muy malas. Por eso cuando hay historias repetidas y se sufre, es porque no hemos querido aprender la lección que no da la vida.

Te quiero amigo...
nosotros también tuvimos un iempo silencioso, y mira donde estamos!!

Silvana