Aparte de la Coca-Cola, hay otra cosa que a todo ser humano le gusta. La música.
Y es que todos hemos escuchado alguna canción, que por ahí nos ha marcado. Que nos haya gustado su melodía o su letra. Que signifique alguna etapa importante en nuestras vidas.
Amor, desamor, amistad, enojo, rabia. Cuántos sentimientos se pueden traspasar en una canción.
Y es que todos hemos escuchado alguna canción, que por ahí nos ha marcado. Que nos haya gustado su melodía o su letra. Que signifique alguna etapa importante en nuestras vidas.
Amor, desamor, amistad, enojo, rabia. Cuántos sentimientos se pueden traspasar en una canción.
Es tal la magnitud de un tema musical, que como por arte de magia, ésta aparece, nos describe algún momento, nos sacude interiormente y nos marca para siempre. Sin importar si ese recuerdo es bueno, o es malo. Simplemente nos hace acordar de algo.
Realmente llega a ser impresionante, -y siempre en momentos malos- que enciendes la radio y la primera canción que escuchas es alguna que llega de tal forma con lo que está pasando, que llega a asustar.
Qué mejor regalo que entregar una canción. En lo personal, he dedicado tres seriamente.
- “Thank you for loving me” de Bon Jovi.
- “Blind” de Lifehouse.
- “Eres” de Café Tacuba.
Qué mejor regalo que entregar una canción. En lo personal, he dedicado tres seriamente.
- “Thank you for loving me” de Bon Jovi.
- “Blind” de Lifehouse.
- “Eres” de Café Tacuba.
En estos momentos da igual para quién era, o bajo qué circunstancias. Pero sin duda, me quedo con la última. Y es que escuchar: "...No te has imaginado lo que por ti he esperado. Pues, eres lo que más amo en este mundo, eso eres..." Sin dudas, llega.
Pero no todo va en dedicarlas. Sino que hay canciones que sin querer marcan alguna etapa, o te hacen recordar a alguna persona.
Como pocos saben, una vez tuve un mal sueño, y la primera canción que escuché ese día fue: “Arrepentido” de Difuntos Correa. En mi sueño, o mejor dicho pesadilla, mi madre fallecía.
Por lo que escuchar: “…Sé que no te di bastante amor, dónde estás no puedo encontrarte…”, marcó tanto en mí, que vez que escuchó ese tema, mi mamá aparece como por arte de magia en mi mente y mis ojos se ponen llorosos.
Ya he hablado de dedicarlas y de recuerdos que nos provocan estas canciones.
¿Pero qué hay de aquellos que las escriben?
Nuevamente hablaré en primera persona. Y es que yo he escrito algunos temas. Sobre todo en momentos malos, en donde me gusta escribir todo lo que se me venga a la cabeza, y así entre versos, aparece una canción.
Cabe destacar, que poquísimos conocen alguna de mis letras. Y es que la vergüenza es tal, que no puedo mostrarlas.
Así, no me quepa ninguna duda que todos alguna vez hemos reído o llorado con alguna canción. Más de alguno la ha dedicado. Otros más arriesgados se las han escrito con su letra a esa persona especial. Y otros pocos, las han escritos para ella o él.
Pero no todo va en dedicarlas. Sino que hay canciones que sin querer marcan alguna etapa, o te hacen recordar a alguna persona.
Como pocos saben, una vez tuve un mal sueño, y la primera canción que escuché ese día fue: “Arrepentido” de Difuntos Correa. En mi sueño, o mejor dicho pesadilla, mi madre fallecía.
Por lo que escuchar: “…Sé que no te di bastante amor, dónde estás no puedo encontrarte…”, marcó tanto en mí, que vez que escuchó ese tema, mi mamá aparece como por arte de magia en mi mente y mis ojos se ponen llorosos.
Ya he hablado de dedicarlas y de recuerdos que nos provocan estas canciones.
¿Pero qué hay de aquellos que las escriben?
Nuevamente hablaré en primera persona. Y es que yo he escrito algunos temas. Sobre todo en momentos malos, en donde me gusta escribir todo lo que se me venga a la cabeza, y así entre versos, aparece una canción.
Cabe destacar, que poquísimos conocen alguna de mis letras. Y es que la vergüenza es tal, que no puedo mostrarlas.
Así, no me quepa ninguna duda que todos alguna vez hemos reído o llorado con alguna canción. Más de alguno la ha dedicado. Otros más arriesgados se las han escrito con su letra a esa persona especial. Y otros pocos, las han escritos para ella o él.
No es nada más que el poder de una canción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario