Realmente no sé si voy a ser capaz de poder terminar este texto sin derramar otra lágrima más. Hay cosas que a veces es mejor callar. Hay cosas que otras veces es mejor decir. Pero, ¿qué pasa cuando tienes ganas y no puedes hacerlo?
Ya ni siquiera recuerdo la última vez que estuve mal. Prefiero no hacerlo. Siempre he dicho que lo último –en todo sentido- es lo más fuerte. Y ahora nuevamente lo reafirmó. Este dolor no se compara a nada.
Todas las pérdidas son para mal, según mi humilde opinión. Pero duele aún más cuando se va la “única” persona querida. Por favor, no quiero sonar patético, y si lo hago, me interesa un rábano, necesito desahogarme por alguna parte.
Se fue el único angelito que conocí, se ha ido cavando su propia tumba.
El desgaste es típico en toda relación, y esta vez me pasó la cuenta.
Siento tanto que todo haya terminado así, pero va a ser lo mejor, porque discutir a diario no hace bien. Y toda esta “mierda” que tengo dentro, no la puedo aguantar.
Nada más que decir, solo gracias por todo.
ADIOS.
Ya ni siquiera recuerdo la última vez que estuve mal. Prefiero no hacerlo. Siempre he dicho que lo último –en todo sentido- es lo más fuerte. Y ahora nuevamente lo reafirmó. Este dolor no se compara a nada.
Todas las pérdidas son para mal, según mi humilde opinión. Pero duele aún más cuando se va la “única” persona querida. Por favor, no quiero sonar patético, y si lo hago, me interesa un rábano, necesito desahogarme por alguna parte.
Se fue el único angelito que conocí, se ha ido cavando su propia tumba.
El desgaste es típico en toda relación, y esta vez me pasó la cuenta.
Siento tanto que todo haya terminado así, pero va a ser lo mejor, porque discutir a diario no hace bien. Y toda esta “mierda” que tengo dentro, no la puedo aguantar.
Nada más que decir, solo gracias por todo.
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