Cuando me vaya para siempre, por favor no te vistas de negro. No digas esos rezos que aprendiste de niña, ni le des consuelo a los que me acompañan. Cuando me vaya para siempre, no reúnas a la gente, ni cuentes mis cosas, ni hables mis tristezas. No digas cuánto sufres en las noches cuando a solas lees todos mis versos.
Cuando me vaya para siempre vístete de rojo y canta las canciones que cantábamos a dúo. Y piensa que escondido en algún lugar oscuro, susurro las letras que decíamos juntos. Cuando me vaya para siempre no sufras ni llores, ni me busques por esos rincones.
Búscame entre canciones y recuerdos, entre las estrellas que alumbran tu paso, búscame en la risa alegre de un niño o en la mirada amorosa de un recién casado. Cuando me vaya para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario